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Novedades respecto al uso de la oxitocina intranasal para el tratamiento de la esquizofrenia
El término esquizofrenia describe un trastorno psiquiátrico, uno de los tantos que entran en el grupo de los desórdenes mentales crónicos y graves, que se caracteriza principalmente por la alteración de la percepción y de lo que ocurre en la realidad, en lo cotidiano, en lo cercano.
Desde hace mucho tiempo los médicos tratan de encontrar respuestas que permitan mejorar los síntomas, pero además ayudar a que las personas que conviven con este trastorno tengan una mejor calidad de vida. Esto implica poder desarrollarse en la sociedad, tener amistades, trabajo y realizar actividades sociales.
En este sentido, recientemente se dieron a conocer en el journal Schizophrenia Research los resultados de una experiencia, según los cuales la oxitocina intranasal –un neuroopeptico que segrega hipotálamo y neurohipofisis, y que se utiliza, por ejemplo, para inducir un parto o estimular la lactancia- podría favorecer, al ser utilizado en pacientes esquizofrénicos, el apego en las relaciones humanas.
“Concretamente, este fármaco parece actuar en el cerebro humano influyendo en los patrones de las relaciones sociales, el establecimiento de la confianza y la generosidad entre las personas. En el caso de la investigación recientemente realizada, los datos obtenidos sugieren la mejoría de los síntomas psicóticos, pero además el mejoramiento de los aspectos que tienen que ver con otros signos muy negativos: el déficit social y cognitivo, aspectos en los cuales hasta el momento los fármacos antipsicóticos no han demostrado grandes cambios”, consignó la Dra. Carola Saconi, médica del staff de Psiquiatría del Hospital Universitario Austral (HUA).
“Lo que sugieren los investigadores es que la oxitocina podría, entonces, mejorar el funcionamiento social. No obstante, hay que tener presente que esta investigación posee una serie de limitaciones, principalmente debido a que sólo se tomó en cuenta una pequeña muestra de pacientes, pero además a que el tiempo de administración de la medicación fue breve (dos veces al día durante dos semanas)”, añadió la Dra. Saconi.
Por otro lado, para el análisis se utilizaron herramientas de medición (denominadas escalas) en sólo dos áreas de dominio cognitivo, con lo cual sería conveniente ampliar estas mediciones incorporando otras.
“Debido a que no se ha testeado en forma general la neurocognición básica, no se puede afirmar que la oxitocina tenga un impacto especifico en la cognición social, por lo que serán necesarios estudios a mayor plazo”, concluyó Saconi.
En cuanto a los interrogantes que podrían plantearse en futuras investigaciones sobre la oxitocina, un medicamento muy prometedor debido a su sencillo modo de administración, la especialista del HUA enumeró:
-Podría la oxitocina ser sólo un potenciador de tratamiento antipsicótico, o también debería ser utilizada como droga en monoterapia
-El abordaje de los pacientes con oxitocina podría favorecer las intervenciones psicosociales que se realizan en ellos
-Podría este fármaco ser utilizado en otras patologías con síntomas psicóticos que no son esquizofrenia
Contacto:
*Dra. Carola Saconi
Médica del staff de Psiquiatría
Hospital Universitario Austral
csaconi@cas.austral.edu.ar
Fecha: 07/11/2011






